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viernes, 16 de diciembre de 2011

SIGAMOS DESENTRAÑANDO LA MADEJA

MENTIRAS SOBRE LA DEUDA, EL DÉFICIT Y EL DESPILFARRO

Según datos de la BBC: La deuda de España asciende a 1,9 trillones de euros, lo que equivale a 41.336 euros por habitante. Supone el 67% del PIB. A quien más le debemos es a los bancos de Alemania, Francia, Reino Unido y EEUU, por este orden. La deuda de Alemania es de 4,2 trillones de euros, lo que equivale a 50.659 euros por habitante. Supone el 83% de su PIB. Sus principales acreedores son Francia, EEUU, Reino Unido y Japón. La deuda de Francia asciende a 4,2 trillones de euros, lo que equivale a 66.508 euros por habitante. Supone el 87% de su PIB. De la deuda española, el 23,8% corresponde a deuda del Estado (central, comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos); el resto es deuda privada. La principal deuda privada es la de las empresas y los bancos (más del doble que la del Estado). El problema de la deuda, por tanto, no es más grave que el que pueda tener Francia, Alemania o el Reino Unido. Tampoco reside en el déficit público, sino principalmente en el endeudamiento de los bancos y las empresas. Es aquí donde nos diferenciamos de Europa (casi 50 puntos por encima de la media europea).

¿Qué podemos deducir de estos datos? -Que aquí el mayor problema son los bancos y las empresas. -Que son los bancos y las empresas los que se han endeudado sin control, creando un agujero financiero descomunal. -Que si hablamos de déficit, despilfarro y mala gestión (eufemismos), los principales despilfarradores, malos gestores y pésimos empresarios son los responsables de los bancos y las grandes empresas de nuestro país, que tienen nombre y apellidos. -Que no pueden ser ellos, por tanto, los que nos salven de una crisis de la que son responsables directos, y que lo único que buscan es camuflar su responsabilidad, diluirla, echarle la culpa de todo al Estado y de paso recuperar sus beneficios sin pagar coste alguno. -Que la crisis no la hemos provocado ni los funcionarios del Estado, ni las cuentas de la Seguridad Social, ni las Pensiones, ni la Sanidad Pública, ni la Educación Pública, ni las Infraestructuras del Estado, ni la Administración, aunque en todo esto haya abusos que deban cortarse de raíz. -Que el mayor problema del funcionamiento de la Administración ha sido y es la corrupción, no la mala gestión ni el despilfarro. –Que los principales causantes de la corrupción son precisamente los empresarios y banqueros corruptos. -Que gran parte de la deuda pública se solucionaría con que los corruptos devolvieran el dinero robado y que las grandes empresas, fortunas y bancos pagaran sus impuestos y no defraudaran al Estado, pues el mayor agujero fiscal proviene del fraude, no de pequeños empresarios o trabajadores, sino de esas grandes empresas y bancos. -Que no se puede entender cómo en este país no haya ningún gran banquero o empresario arruinado, en la cárcel o acusado, sino recibiendo "indemnizaciones" (!¡) multimillonarias. -Que aquí no haya quebrado un solo banco, frente a los 239 bancos que han quebrado en EEUU desde 2008. Ni siquiera aquí funciona la lógica capitalista de la competencia y eso de que, quien la hace mal, la paga.

Y para acabar, otra reflexión: El PP ha ganado las elecciones por mayoría absoluta, pero esto no es más que otro eufemismo. El dato importante es que ha obtenido un 30% de apoyo de la población, pero que no lo ha recibido del 70% restante que, o se lo ha dado a otros partidos o se ha abstenido. La abstención es en su mayoría desconfianza, asco, rechazo desesperado; sólo en un pequeño porcentaje significa desidia o desinterés. Una democracia que ignore la verdad elemental que se deduce de todo lo que he expuesto, a saber, que la gran mayoría está sometida a las mentiras, abusos, robo y humillación de una minoría, esa democracia, tarde o temprano, dejará de funcionar, y entonces volveremos a reinventar la guerra, adopte ésta la forma que adopte, y sean quienes sean los enemigos.

Texto importado del blog de Santiago Trancón. http://hacer-pensar.blogspot.com/

miércoles, 14 de diciembre de 2011

DIMITIR ES UN VERBO IRREGULAR


Contrariamente al título de este artículo, en la gramática española, el verbo dimitir, no es irregular. Es decir, no tiene conjugaciones particulares en alguno de sus tiempos. Pero sí es irregular en el uso que hace de él la casta política. Han pasado en menos de 6 meses dos elecciones, y ninguno de los dirigentes políticos de los partidos que han caido en barrena ha presentado su dimisión como responsables del fracaso. Siguen tan campantes en sus puestos y lo peor, viviendo a costa del erario público y otorgándose autosubvenciones. Y aquellos que se han posicionado en las poltronas sin lograr solucionar los problemas -como prometieron hacer en su campaña electoral- que aquejan gravemente al ciudadano, siguen bien apoltronados cobrando un jugoso sueldo a cambio de nada. Les da igual qué número de militantes o votantes les quede. Ellos se las han compuesto pero que muy bien para que pase lo pase siga gobernando la partitocracia compartiendo poder y prebendas gracias a una ley electoral injusta y antidemocrática. Se podrán decir y chillar de lo último: Es pura interpretación y concesión a la galería. Al final saldrán de bracillo y llegarán al consenso 100% a la hora de subirse los sueldos. El país va de cabeza hacia el caos y ninguno se da por aludido en su responsabilidad de usar regularmente el verbo dimitir. Todos miran para otro lado. Del rey abajo todos. La casta se atrinchera ante las criticas de la ciudadanía y pacta a destajo seguir en la pomada, más blindados que la caja fuerte de Knoxx (donde Estados Unidos guarda casi el 10 % de las reservas de oro del planeta). Algunos terminan cambiando los asientos de sus escaños por los de los juzgados, y entonces se sienten víctimas acosadas, pero tristemente vemos como a uno tras otro les van siendo retirados los cargos para estupefacción general. Y no practican dimiting porque saben que a la cárcel ni locos. Están aforados. La cárcel está reservada para los desesperados que acaban en ella por robar un bocadillo, o no pagar sus deudas porque están en el paro. No dimiten porque si lo hacen, ya los banqueros pondrán a otros en las listas. No dimiten, porque ese servilismo les garantiza pellizcar aunque sean las migajas de la gran tarta. No dimiten porque tienen que mantener sea como sea esta ley electoral que les perpetúa en el poder saqueando las arcas públicas con sus chanchullos como truhanes del Mississippi o piratas del Caribe.

viernes, 9 de diciembre de 2011

LLOVER SOBRE TIERRA MOJADA



Acudir a las hemerotecas constituye un sano ejercicio. Respecto a la Cultura, parece que en Canarias siempre llueve sobre tierra mojada. Hace unos doce años, cuando se inauguró el Teatro Cuyás, el sector de las Artes Escénicas se manifestó masivamente a sus puertas con una "acostada" como metáfora de que se estaba pasando por encima del sector. Fue su segunda inauguración -la oficial-, a finales de septiembre de 1999 (ya que hubo otra anterior unas semanas antes a las elecciones en mayo de ese año, tras la cual se cerró al día siguiente para acabar las obras. Para esta apertura oficial con la producción institucional de la ópera Don Giovanni, se invertieron, según se dijo públicamente, 150 millones de pesetas (unos 90.000 €), que luego, como siempre ocurre con estos fastos capricho del político de turno, prácticamente se duplicaron. A su costa, desaparecía el Area de Artes Escénicas del Cabildo que se venía ocupando de atender las necesidades del sector y peligraba por falta de capitalización el Circuito de teatro y danza en la isla. Numerosos representantes del sector se concentraron en la actual peatonalizada calle Pérez Galdós, justo entre el actualmente remozado edificio del Cabildo Insular y el desaparecido Centro Insular de Cultura, convertido desde hace años su solar en un triste parking de coches oficiales. Como se ve, en esta historia de la Cultura en Gran Canaria, unos espacios se remozan para solaz de los políticos, y otros se derriban para oprobio de la Cultura. De ese antiguo Centro Insular, solo queda en su ala Oeste, lindando con la Avenida Primero de Mayo, la llamada Sala Insular, hoy cerrada a cal y canto. Los trabajadores de las artes escénicas se manifestaron en aquella ocasión a su puerta con una pancarta que decía: "21 municipios sin teatro; 20.000 espectadores sin función; 14 compañías sin trabajar".
Si saco a colación este ejercicio de memoria histórica (ver Canarias 7, 29.09.99/01.10.99 y La Provincia, 01.10.99) es porque tristemente la situación ha cambiado muy poco, y si lo ha hecho, ha sido a peor. Aproximadamente, la misma cantidad que se proponía invertir entonces para el Circuito Insular de Artes Escénicas (17.000.000 de pesetas = 100.000 €) -mucho menos que tres funciones de ópera en el Cuyás-, coincide con los 90.000 € anunciados para 2012 al mismo fin. Que siga una cantidad equivalente destinada a los creadores canarios del sector, después de 12 años es ignominiosa. Pero aun más, que se destinen por contra 2.000.000 € para el Cuyás, que programa casi totalmente espectáculos foráneos y alguna producción local, eso sí a porcentaje de taquilla, mientras las otras vienen a cachet, más viajes y hoteles.
Mientras el Gobierno regional de Paulino y José Miguel Pérez, están dispuestos a dar un tajo sangrante a su presupuesto de cultura, el Cabildo lo mantiene y hasta lo sube ligeramente. Suena a valiente y a interés por la Cultura. ¿Pero a beneficio de quienes? En aquella ocasión un portavoz del sector reprochaba que se "fomente las actuaciones artísticas foráneas en detrimento de las canarias", hecho puesto de manifiesto "en el desequilibrio de reparto presupuestario entre la atención a las compañías canarias y la financiación de los eventos artísticos que llegan del exterior". Indudablemente, es lógico pensar que tan grave es recortar a lo bruto, como mantener un presupuesto que apenas cuenta con el trabajo del sector de la Cultura en Gran Canaria.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL VICTIMISMO ALEMÁN

Hace unos meses, apareció en la revista alemana Stern, publicada una Carta Abierta dirigida a “Queridos griegos” por un ciudadano alemán de nombre Walter Wuellenweber, que como título llevaba: Después que Alemania tuvo que salvar a los Bancos, ahora debe salvar también a Grecia. En ella les espetaba a los griegos que son "sinceramente, los amigos más caros que tenemos", a los más que se ha ayudado y que no son merecedores del euro por evadir impuestos y no cumplir los criterios de estabilidad, y que culpan además a los políticos exclusivamente de esa responsabilidad. Wuellenwebwer callaba que por encima de Grecia hay otros paises más endeudados en Europa como Holanda con 234%, Irlanda con 222%, Bélgica con 219%, España con 207%, Portugal con 197%, Italia con 194%, por ejemplo. Esta carta tuvo afortunadamente poco después en la misma revista contundente respuesta de un funcionario griego y que es la que se transcribe a continuación:

Querido Walter, me llamo Georgios Psomás. Soy funcionario público y no “empleado público” como despectivamente, como insulto, se refieren a nosotros mis compatriotas y tus compatriotas. Mi sueldo es de 1.000 euros. Por mes ¿eh? No vayas a pensar que son por día, como te quieren hacer creer en tu país. Fijate que gano una cifra que es muy inferior en euros a la tuya, que es de varios miles. Desde 1981, tenéis razón, pertenecemos a la misma familia. Solo que nosotros les hemos concedido en exclusividad a Uds un montón de privilegios, como ser los principales proveedores del pueblo griego de tecnología, armas, infraestructura (2 autopistas y dos grandes aeropuertos internacionales), telecomunicaciones, productos de consumo, autos, etc. Si me olvido de algo perdóname. Te señalo que dentro de la UE somos los mayores importadores de productos de consumo que elaboran las fábricas alemanas.

La verdad es que no hacemos responsables solo a nuestros políticos por el desastre de Grecia. Contribuyeron mucho algunas grandes empresas alemanas, las que pagaron enormes coimas a nuestros políticos para asegurarse los contratos, para vendernos de todo, como unos cuantos submarinos fuera de servicio, que puestos en el mar, quedan tumbados de costado en el agua.
Yo sé que aún no das crédito a lo que escribo. Tenedme paciencia, espera, lee toda la carta y si no llego a convencerte, te autorizo a que me eches de la Eurozona, ese lugar de la VERDAD, de la PROSPERIDAD, de la JUSTICIA y de lo CORRECTO.
Estimado Walter: Ha pasado más de medio siglo desde que la segunda Guerra Mundial terminó, ES DECIR MÁS DE 50 AÑOS, desde la época en que Alemania debería haber saldado sus obligaciones con Grecia.
Estas deudas, QUE SOLO ALEMANIA hasta ahora se resiste a saldar con Grecia, (Bulgaria y Rumania han cumplido en pagar las indemnizaciones estipuladas), consisten en :
1. Una deuda de 80.000.000 de marcos alemanes por indemnizaciones, que quedó impaga desde la Primera Guerra Mundial
2. Deudas por diferencias de clearing, en el período entreguerras, que asciende hoy en 593.873.000 dólares USA.
3. Los préstamos obligados que contrajo el III Reich a nombre de Grecia durante la ocupación alemana, que ascendieron en 3,5 mil millones de dólares durante todo el período de ocupación.
4. Las reparaciones que debe Alemania a Grecia, por las confiscaciones, persecuciones, ejecuciones y destrucciones de pueblos enteros, rutas, puentes, líneas ferroviarias, puertos, que produjo el III Reich, y que según lo dictaminado por los tribunales aliados, asciende a 7,1 mil millones de dólares, de los cuales Grecia no ha visto un billete aún.
5. Las inmensurables reparaciones de Alemania por la muerte de 1.125.960 griegos (38.960 ejecutados, 12.000 muertos como daño colateral, 70.000 muertos en combate, 105.000 muertos en los campos de concentración en Alemania, 600.000 muertos de hambre, etc. etc.)
6. La tremenda e inmensurable ofensa moral ocasionada al pueblo griego y a los ideales humanísticos de la cultura griega.

Sé amigo Walter, que no te debe gustar para nada lo que te escribo. Lo lamento. Pero más me molesta lo que Alemania quiere hacer conmigo y con mis compatriotas. Amigazo Walter: en Grecia operan 130 empresas alemanas, dentro de las cuales se incluyen todos los colosos de la industria de tu país, las que tienen ganancias anuales de 6,5 mil millones de euros. Muy pronto Walter, si la cosa sigue así, no podré comprar más productos alemanes, porque cada vez tengo menos dinero. Yo y mis compatriotas crecimos siempre con privaciones, lo vamos aguantar, no te preocupes. Podemos vivir sin BMW, sin Mercedes, sin Opel, sin Skoda. Dejaremos de comprar productos de Lidl, de Praktiker, de IKEA.

Pero Uds, Walter, ¿Cómo se las van a arreglar con los desempleados que dejará esta situación que por ahí los obligue a bajar su standard de vida, sus autos lujosos, sus vacaciones al exterior, sus excursiones sexuales a Tailandia? Uds (alemanes, suecos, holandeses, y restantes “compatriotas” de la Eurozona) pretenden que nos vayamos de Europa, de la Eurozona y no sé también de donde más. Creo firmemente que debemos hacerlo, para salvarnos de una Unión que es una banda de especuladores financieros, un equipo en el cual jugamos, si consumimos los productos que Uds ofrecen: préstamos, bienes industriales, bienes de consumo, obras faraónicas, etc.

Y finalmente Walter, debemos “arreglar” otro tema importante, ya que ustedes también, son deudores de Grecia:

¡EXIGIMOS QUE NOS DEVUELVAN LA CIVILIZACIÓN QUE NOS ROBARON!!!

Queremos de vuelta a Grecia las inmortales obras de nuestros antepasados, que guardan en los museos de Berlín, de Munich, de París, de Roma y de Londres.¡¡¡Y EXIJO QUE SEA AHORA!! Ya que si me muero de hambre, me quiero morir al lado de las obras de mis antepasados.
Cordialmente,
Georgios Psomás