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lunes, 10 de mayo de 2010

BERCELONA CF-UZBEKISTAN: AMISTADES NADA RECOMENDABLES


Cuando parecía que ya prácticamente nada nos queda por sorprender, leo en el País de ayer domingo, el documentado artículo de John Carlin, titulado "Laporta y la diva uzbeca", donde desvela los coqueteos "comerciales" entre el presidente del Barcelona C.F. con la "relaciones públicas" del régimen dictatorial de Uzbekistán. Ésta es una de las repúblicas de la antigua Unión Soviética, situada en su parte asiática central, colindante con países conflictivos de la zona como Afganistán y Pakistán. Su presidente es Islam Karimov, antiguo dirigente del extinto partido soviético que aprovechó el intento de golpe de estado contra Gorbachov en 1991 para proclamar la independencia de este pais de unos 28 millones de habitantes y convertirlo en su finca particular. Cambió de nombre al partido comunista por el de "partido democrata popular" y "ganó" las elecciones, su primer mandato por más del ochenta por ciento de votos, y el segundo por más del noventa. Le pareció poco cumplir los dos mandatos legales de 7 años cada uno con sendos pucherazos, sino que además, cambió en 2002 la constitución para perpetuarse en el poder de por vida. Para lograrlo, fue fundamental aliarse con Bush en la guerra contra Afganistán, cediéndole el uso de una base militar, por lo que Estados Unidos ha mirado a otro lado en cuanto a la política de vulneración de los derechos humanos en Uzbekistán, que tuvo su expresión álgida el 13 de mayo de 2005 cuando las tropas dispararon a discreción contra una manifestación pacífica de niños y mujeres en Andiján, causando -según las organizaciones humanitarias- entre 500 y 2000 muertos, cifra imposible de determinar por la prohibición de Karimov a que se investiguen los hechos. Dos años antes, Karimov visitó Europa estando de visita en España, donde se vio con el presidente Aznar. El dictadorzuelo uzbeko se ha mantenido en el poder por la indiferencia internacional o tímida condena -como la de Unión Europea-, de su régimen, y por las buenas artes de su hija, Gulnara Karimova que con la fortuna que roba al país se ha instalado en occidente para como "relaciones públicas" lavar la imagen de la dictadura de su padre. Concreta Carlin, que esta mujer de 37 años, doctora en ciencias politicas, diseñadora de joyas y hasta cantante de pop con el nombre de GooGoosha (ha grabado con Julio Iglesias una versión descafeinada de "Bésame mucho" que puede escucharse en youtube y en su propia página web), como propietaria del equipo de futbol Bunyodkor -en el que juega Rivaldo- ha establecido lazos comerciales con el Barcelona CF, pagándole 5 millones de euros por jugar dos partidos. Habla también de la desemedida pasión del presidente del club culé por el dinero, de quien el agente turco de futbolistas Bayram Tutumlu dice que es capaz de tirarse a una piscina llena de tiburones por ese dinero. Añade que como abogado, Laporta estuvo negociando la compra del equipo del Mallorca por parte de la topoderosa empresa de la Karimova (Zeromax) en cuya operación, si se hubiera culminado habría obtenido por comisión, 4 millones de euros. La operación fue criticada y provocó dimisión de algunos directivos del Barcelona CF. Todos estos oscuros negocios se agravan, si se sabe de las pretensiones que tiene Joan Laporta de abandonar la presidencia del club para dedicarse a la política, de que ha dicho cínicamente en el periodico El Mundo que el Barça "encarna la épica que guía a la libertad a los pueblos sometidos", y de que llevan sus jugadores en la camiseta el nombre de UNICEF. Sin embargo, Laporta ha aceptado dinero de un régimen corrupto cuyas ganacias salen precisamente del algodón que produce explotando a miles de niños que trabajan para él en Uzbekistán en condiciones infrahumanas. Si ese dinero, se ha usado para fichar la galáctica nómina de excelentes jugadores que han convertido al Barça en el mejor equipo del mundo, los títulos conseguidos o por conseguir, están manchados con el sufrimiento de un pueblo oprimido. El fin no justifica los medios, ni el deporte a los tiranos.