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lunes, 16 de abril de 2012

UTOPIA

En el país de Cerontia, ustedes no lo van a creer, funciona la Utopía. Nace niño, se toma niño, se impide salgan dientes niño, se arruga la piel niño, se implantan cataratas artificiales en los ojos niño, se arruga la piel niño, se envenenan huesos niño, se arrancan pelos niño, se le implanta asma artificial niño, se castra niño, se producen esclerosis artificiales niño, y es como un anciano, es vieja ya, sólo hay que quitarle la iniciativa, ponerle horror a lo nuevo y adoración a lo que fue y en realidad quizá no fue así, como lo cuentan los manuales de historia, o nunca fue.
La vida de estos niños, que sólo tienen segunda infancia es breve y ellos lo saben, por eso se van corroyendo poco a poco de egoísmo y de miedo y los entierran después de velarlos en el paraninfo de no sé qué cosa y decretan varios días de duelo y dejan vacante el sillón de la Academia.
La Utopia de Cerontia se hizo siguiendo los consejos de ancianos. No hay allí revoluciones, no hay organizaciones clandestinas, no hay faltos de respeto que se rían de los viejos, y, parece increíble, no hay crisis de juventud, ni irresponsables, ni nada de eso. En las tardes, muchos ciudadanos salen en sillas de ruedas, pasean, pasean y se confortan pensando que el tiempo está tibio, que el reuma no duele, que todo está bien.
Ahora se está pensando trasladar el sistema de Cerontia a otros países, ahora se elogian sus virtudes, ahora se implantan parcialmente y a veces secretamente sus reformas en otros sitios, ahora, de repente alguien lo comprende, el mundo entero es ya Cerontia.
LUIS BRITTO GARCÍA

*(interesados en cuentos breves: cuentobreve.blogspot.com)