Páginas vistas en total

jueves, 30 de agosto de 2012

DERECHO A SABER LA VERDAD

El reciente fallecimiento el pasado día 25 en Cincinnati (USA) del astronauta Neil Armostrong recién cumplidos los 82 años, ha reavivado el recuerdo de su gesta de ser el primer hombre en pasear por la luna. Pero, también todos los puntos oscuros de la histórica misión y el derecho a saber la verdad.
La NASA, como agencia vinculada al ejército norteamericano en su faceta de conquista espacial, ha mostrado en muchos aspectos, una amplia comunicación de sus logros, y hasta de sus fracasos y accidentes, pero dejando muchos cauces abiertos a la interesada especulación.
Los inicios de la carrera espacial están relacionados con las primeras noticias de apariciones de ovnis supuestamente extraterrestres en los años 40, tanto en la antigua URSS o USA, caso de Roswell y su tan mítica Area 51. Poco antes, los nazis, que experimentaban armas secretas, habían puesto en marcha proyectos mezclando ciencia y ocultismo al servicio de la consolidación del III Reich de Hitler: El proyecto secretista Ahwnenerbe de 1935 puesto en pie por el mismo Himmler, envió a varios lugares del mundo expediciones en busca de pruebas (Tibet, Oriente Medio, etc...) para reafirmar la ideología nazi; las teorías de la Welteislehre, de que el cosmos estaba basado de hielo del ingeniero austríaco Hans Horbiger, fueron póstumamente adoptadas por el nazismo como contraposición a la teoría de la relatividad, que consideraban de origen judío; el también austríaco Victor Schauberger ideó un disco volador, similar al aspecto de los usuales ovnis, en cuyo trabajo anduvo la Siemens. Al acabar la guerra, muchos cientificos alemanes, con pasado nazi o no, acabaron en Estados Unidos trabajando para el gobierno en los proyectos secretos nucleares (proyecto Manhattan) y espaciales, caso de Wernher Von Braun, diseñador del cohete Saturno V propulsor de la nave Apolo que alunizó en 1969.
La conquista de la luna, fue anunciada por la NASA en 1960 como un proyecto llamado Apolo con tres tripulantes (después del inicial Mercury de un sólo tripulante, y el Gémini, de dos) con objeto de acercarse al satélite terrestre y estudiar un alunizaje futuro. Sin embargo, al año siguiente, el entonces presidente John F. Kennedy, lanzó al mundo el reto de que en esa década un norteamericano pasearía por la luna, lo cual se cumplió en la noche madrugada del 21 de julio de 1969. Aquel día histórico para la humanidad, en el borde del cráter Moltke, en el paraje llamado Mar de la Tranquilidad, se posó el LEM (módulo lunar) Eagle con Armstrong y Edwin Buzz Aldrin. El primero, se convertiría en el primer hombre en pisar la luna, diciendo su famosa frase "One small step for a man, one giant leap for mankind" (un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad). Después, le seguiría Aldrin, para juntos recoger durante 3 horas muestras de rocas lunares. No deja de ser curioso en un viaje milimétricamente planificado con antelación, que poco antes del despegue, alguine decidiera que no sería Aldrin, como estaba previsto, el primero que pisara la luna, sino Armstrong. Parece ser, que el caracter más parlanchín, dicharachero de Aldrin no encajaba con la que tendría que dar el disciplinado y obediente militar veterano de Corea, Armstrong. Otro detalle, es que prácticamente todas las fotografía, si no todas, las sacó Armstrong, con lo que el astronauta que se ve en ellas no es el primero que pisó la luna, a no ser que en la que se ve reflejado en el visor de la escafandra de Aldrin.
Nada más bajar a la luna por la escalerilla del módulo, los millones de telespectadores que siguieron en directo el momento, se vieron sorprendidos por el corte de imagen y sonido durante dos minutos. La NASA alegó avería por sobrecalentamiento de la cámara. ¿Cómo era eso posible -se preguntaba la audiencia- en una misión que había costado 400 millones de dólares, después de tanto entrenamiento, 9 naves anteriores y sondas, y el sacrificio de los astronautas Grissom, White y Chaffee, que murieron al incendiarse el módulo durante una prueba, al entrar en contacto una chispa con oxigeno puro 100%.
Con el tiempo, uno de los privilegiados trabajadores del proyecto, denominado por protección "mirlo rojo", hizo trascender informaciones que no concuerdan con la versión de la NASA. Esos dos minutos de "silencio técnico", coinciden con la información transmitida en la primera conversación entre ambos astronautas y la tierra. Según algunas fuentes, Armstrong quedó maravillado ante la presencia de unos objetos luminosos y lo que le parecían extraños seres observando la maniobra desde el borde del cráter. Sin embargo, Houston les ordenó reiteradamente se dirigieran al lugar planificado de recogida de muestras. También empezaron a circular unas imágenes de 14 minutos, de lo que se asemeja un viejo edificio de un hangar en ruinas, mientras el monitor captaba el ritmo vertiginoso del corazón de Armstrong a 150 pulsaciones por minuto. Fuera lo que realemente pasara, Armstrong, un soldado disciplinado de la marina, nunca ha dicho ni escrito nada, llevándose la experiencia a la tumba. Sus dos compañeros, que le han sobrevivido con la misma edad, sí escribieron libros. En "Return to Earth", Aldrin hace referencia a un objeto luminoso en forma de L o maleta abierta que les acompañó en el viaje de ida, y que se dijo, podía ser restos del cohete propulsor Saturno, hecho que no menciona Collins -el que se quedó orbitando la luna- en su "Carrying the fire", a pesar de que Aldrin dice que sobre el fenómeno hablaron en la nave los tres astronautas.
A la exitosa misión del Apollo XI, le siguieron 6 más, salvando la crítica del Apollo XIII, que no llegó a completarse al estallar un tanque de oxigeno y tener que hacer retornar la nave milagrosamente a la tierra. Las dos últimas, llevaron consigo el rover lunar, vehiculo que posibilitó a lo largo de tres días desplazarse más allá del módulo y recoger muestras durante 22 horas.
El proyecto Apolo se interrumpió en 1972, y desde entonces, que se sepa, el hombre no ha vuelto a pisar la luna, poniendo la vista, como está ocurriendo en otros proyectos como el Curiosity, en Marte. ¿Qué fue lo que hizo abandonar la idea de seguir yendo a la luna? El secretismo en muchos aspectos de la NASA sólo ha hecho alimentar especulaciones, como que aquellas famosas ruinas construidas por alguien fueron destruidas desde el espacio por rayos lasers radioactivos. Por otro lado, se han levantado otro tipo de especulaciones, sobre si realmente el hombre estuvo físicamente en la luna, o todas las imágenes han sido rodadas en la tierra, basándose en aspectos de las fotografías difundidas, respecto a luminosidad y proyección de sombras.
Salvo que algún día salte la sorpresa, y aparezca en el futuro algún relato de quien lo vivió en primera persona (Armstrong), las especulaciones de lo que realmente pasó, siguen en pie, a pesar de nuestro derecho a saber la verdad.

martes, 28 de agosto de 2012

GENTUZA

Gentuza. No tiene otro nombre, aun a riesgo de ser benevolente. El maquiavélico juego de los últimos días desarrollado por Mariano Rajoy y su banda al respecto de la prórroga de los 400 euros a los parados nos lleva a esa conclusión. Ha estado jugando miserablemente -él que vive estupendamente bien a costa de todos los españoles-, con la dignidad de un buen puñado de españoles, que se han visto abocados a una lamentable situación laboral y vital. Y no porque quieran, sino porque individuos como Rajoy y aquellos a quienes defiende en sus intereses usureros, los han llevado a tal estado con tal de mantener la voracidad económica de los poderosos. Ha jugado, -él que confiesa tener nada menos que cuatro casas y tres sueldos (como jefe de su partido, presidente del gobierno y lo que recibe como registrador de la propiedad en lucrativa excedencia) con la ansiedad de muchos españoles, que malvivían con 400 euros, mantenidos gracias al apoyo familiar o la caridad y/o solidaridad de sus conciudadanos u algunas ONG`s. Algún chipirifláutico secuaz, como el Floriano, llegó con chulería a abordar el tema, diciendo que si se vive en casa familiar no se debería tener derecho a la ayuda. Cómo si el verse obligado a vivir en casa de algún familiar por no tener dinero para la propia o alquilada por estar en paro, no diera derecho a comer. 400 € son casi 13 euros/dia. Piensen que dieta podrá tener Rajoy, por ejemplo, y digan si con esa cantidad puede alimentarse y atender a los gastos básicos un español, cuando el propio Rajoy ha encarecido el nivel de vida subiendo el IVA, estableciendo el copago sanitario y destruyendo empleo con su reforma laboral. Pero, claro, para los chipirifláuticos secuaces eso no importa cuando ellos viven, pero que estupendamente bien, con sueldazos, chóferes, móviles, comilonas, escoltas, dietas y viajes, a costa del "gandul" español. Porque de gandules, vagos y casi maleantes -para asimilarse más a la fraseología en boga cuando Él habitaba entre nosotros- ha tratado a un gran número de españoles que han tenido la desgracia de que este individuo haya accedido al gobierno del país democráticamente y borracho de poder, pocos meses después, mentir como un bellaco respecto a lo que dijo y acabar comportarse como el dueño de España por medio del "ordeno y mando", como si fuera su finca particular. Su política esquilmadora de los derechos básicos españoles (trabajo, sanidad, educación y cultura) ha sido galopante y escandalosa. De la cantinela inicial de la herencia socialista (cuando los grandes pufos han estado en autonomías feudos suyos como Valencia, Galicia o Madrid) para excusar sus acciones ante los votantes, pasaron al no hay dinero (cuando se mantiene los privilegios de la casta política, la casa real, la iglesia y la compra de armamentos, un Senado inútil, por ejemplo) y por último, a lo dice Europa. ¿Pero quien es Europa? ¿Quienes son los mercados? ¿Cómo es posible que la dignidad nacional se lleve tan bajo? Rajoy y su banda han vuelto a avergonzarnos -como cuando Él habitaba entre nosotros- de ser españoles. Sin embargo, este individuo mentiroso y sin vergüenza, se niega a seguir las directrices europeas en lo que le beneficia, es decir, la profesión de registrador de la propiedad. Cuando en el resto de los paises de Europa, la profesión que él ha estado ejerciendo, siendo bien remunerada -unos 50.000 € anuales- es una cantidad fija pagada por el Estado como cualquier funcionario, los hermanos Rajoy que controlan la cúpula de los registradores de la propiedad, se han negado a cumplir lo que pide Europa para unificar informáticamente los registros mercantil y de la propiedad. En España, gracias a indiviudos como el actual presidente del gobierno, los registradores pueden ganar fortunas, ya que cobran sustanciosas comisiones de las transacciones inmobiliarias. Imaginen, lo que habrá estado ganando en un municipio turístico, y sobre todo, después de la puesta en marcha de la burbuja inmobiliaria por su antecesor Aznar. Pero no sólo eso. Los registradores cobran por las hipotecas de las que se han lucrado la casta usurera bancaria y empobrecido muchos españoles que las compraron con esfuerzo confiados en las mentiras de banqueros -muchos de ellos dueños de inmobiliarias y empresas de seguros- y políticos.
Gentuza. No hay otra palabra. Si se va a escatimar esos míseros 400 € ¿por qué no se aplica génericamente? ¿Por qué no renuncian a seguir recibiendo como parados de lujo el sueldo hasta dos años después de dejar el cargo, y a veces hasta cobrándolo con otro trabajo? ¿Cómo se atreven a espetarle a un parado de larga duración que no encuentra trabajo, que lo tiene que hacer en un mes para poder cobrar la ayuda, si cada día su política destruye cada vez más puestos de trabajo? ¿Buscarlo fuera de España? Pero si el propio Rajoy penaliza quitándole el paro a quien lo haga. Por otro lado, se entiende menos que en cambio, a la casa real -que no interviene, que calla ante la gravísima situación- se le destinen más de 800.000 euros al año, o que el prícipe Felipe cobre simplemente por ser hijo de, la mitad que su padre el rey: 146.375,50 euros al año. Tampoco se entiende las prebendas de 10.000 millones que ha recibe la iglesia católica de Rouco, cuando según la constitución, España es un estado aconfesional, y además sin pagar contribuciones y permitiéndoles quedarse con grandes propiedades sin pagar por ellas. Tampoco se le esconde ya a nadie, que con lo que gana ese individuo registrador de la propiedad llamado Rajoy, al mes, podría vivir un pensionista con dos hijos dos años. Sin embargo, desde esa privilegiada situación, viviendo del dinero de los ciudadanos, ese individuo, que se esconde del pueblo, que se cree Dios, se adjudica el derecho de dañar sádicamente en su dignidad como ciudadanos, trabajadores o personas con derechos, a los ciudadanos que lo mantienen.Si estuvieramos en otras circunstancias, todo lo que está pasando nos parecería auténtico humor negro o surrealista. Pero en esta España de Rajoy no es fácil reir. Tampoco es tiempo para quejarse o mirar a otro lado. Hay que decir ya de una vez ¡basta!.

lunes, 20 de agosto de 2012

UN DIA PARA LOS HISTORIADORES

“Un pueblo sin historia es un pueblo sin memoria. Esa afirmación, más que un dicho ya popular, es también una verdad histórica, pues todos los colectivos humanos que no guarden su memoria –en historias, documentos, objetos de arte y arquitectura- acabarán sucumbiendo a dictaduras y hasta acabarán por desaparecer de la faz de la tierra.


Por esa razón, la disciplina que trata de las historias de los pueblos no sólo debe merecer nuestra atención, sino también quienes se dedican a esta tarea tan noble. Obviamente, la historia la hacen sus protagonistas: líderes políticos, religiosos y económicos por un lado, grupos populares, lucha contra la opresión y por la libertad, por el otro. Y para registrar todo eso, el historiador.

Es tan importante el papel de los historiadores que, muchas veces ayudan, también, a reconfigurar la historia de un País. Al lado de la Filosofía y de la Literatura, la Historia está presente desde los primeros momentos de nuestra tradición occidental, constituyendo uno de los saberes más antiguos de nuestra civilización”.

Con estas palabras del senador brasileño Cristovam Buarque, se aprobó el 17 de diciembre de 2009 la ley 12.130 por la que se instituyó en Brasil el 19 de agosto, Día Nacional del Historiador. La fecha escogida fue también en homenaje del escritor, político, jurista, diplomático e historiador pernambuqueño Joaquim Nabuco (1849-1910), uno de los grandes abolicionistas del País y fundador de la Academia de las Letras.

Enhorabuena a los historiadores brasileños que celebraron ayer su Día nacional y que desde 1961, disponen de la ANPUH (Asociación Nacional de Profesores Universitarios de Historia) que tiene los siguientes objetivos: el perfeccionamiento de la enseñanza de la Historia en sus distintos niveles; el estudio la investigación y la divulgación de temas históricos; la defensa de las fuentes y manifestaciones culturales de interés de los estudios históricos; la defensa del libre ejercicio de las actividades de los profesionales de Historia; la representación de la comunidad de los profesionales de Historia ante las instancias administrativas, legislativas, órganos financiadores y planificadores, entidades científicas o académicas.

También otros países latinoamericanos, celebran el Día nacional del Historiador, caso de Cuba, que lo hace el 19 de julio en reconocimiento de Emilio Roig, investigador e historiador de la Ciudad de La Habana desde 1935; o de La Argentina, donde en marzo de 2002, fui instituido por el Congreso de la Nación el 1 de julio como día del historiador con el fin de homenajear el esfuerzo que escritores, investigadores, profesores y aficionados realizan para el estudio, difusión y análisis de los acontecimientos del pasado.

La fecha remite al día en que el Primer Triunvirato ordenó, a través de un decreto de 1812, asentar por escrito los acontecimientos de la Revolución de Mayo, con la finalidad de “perpetuar la memoria de los héroes y las virtudes de los hijos de América del Sud, y a la época gloriosa de nuestra independencia civil”. La tarea recaería en el Deán Gregorio Funes, quien a partir de la documentación recuperada redactó el “Ensayo de la historia civil del Paraguay, Buenos Aires y Tucumán”.

jueves, 9 de agosto de 2012

EL GENOCIDIO DE LOS MORISCOS ESPAÑOLES

Extracto del trabajo del investigador británico Ahmad Thomson HISTORIA DEL GENOCIDIO DE LOS MUSULMANES, CRISTIANOS Y UNITARIOS JUDIOS EN ESPAÑA



A principio del siglo XVII, la Iglesia había privado a los musulmanes de la práctica abierta del Islam, pero no pudo convencerles de la validez de la religión oficial. El resultado de trescientos años de persecución continua fue un amargo antagonismo entre los cristianos viejos y los moriscos. Los cristianos viejos despreciaban a los moriscos y les veían como herejes obstinados y ciudadanos avariciosos de segunda clase que merecían los malos tratos que sufrían y no tenían derecho a ser protegidos por la ley.

Las malas relaciones entre los católicos y los moriscos habían llegado a tal extremo, que Felipe II se vio obligado a considerar seriamente qué debía hacerse con los moriscos. Era evidente que los violentos métodos utilizados por la Inquisición habían dejado de servir para algo más que una muestra exterior de conformidad por parte de los moriscos que no habían muerto. Parecía que el único remedio residía en ponerles de rodillas por el uso de una fuerza aún mayor y las propuestas más razonables que habían hecho unas pocas voces aisladas en el pasado, estaban claramente desechadas.

La primera de estas proposiciones había sido la de que los moriscos fuesen obligados a casarse con cristianos viejos, hasta quedar absorbidos dentro de la población general de España. Tales matrimonios, que habían sucedido libre y espontáneamente cuando los musulmanes llegaron a España, fueron descartados. No sólo eran ilegales, de acuerdo con la ley del país, sino que además eran completamente contrarios a la doctrina de la "limpieza de sangre" que estaba marcada indeleblemente en los corazones de muchos cristianos de la época.

La segunda era más liberal aún y, por lo tanto, rechazada con más vehemencia. Se sugería que se les permitiera a los moriscos vivir como quisieran y seguir el camino del Islam si lo deseaban. De esta forma, se les podría atraer a la religión oficial poco a poco y convertirles al catolicismo romano sin derramamiento de sangre. Los inquisidores se aseguraron de que tal propuesta fuera desestimada.

El Papa no lo permitiría ya que ello equivaldría al reconocimiento de la libertad de conciencia prohibida por los cánones de la Iglesia. Semejante idea era una "herejía protestante", totalmente inaceptable para la Iglesia católica romana.

Las otras propuestas hechas a Felipe II eran, al igual que las tradiciones establecidas por la Iglesia, mucho más violentas. Se sugirió que se reconsiderase la propuesta hecha por el Duque de Alba en 1581 de poner a los moriscos en embarcaciones y abandonarlos en alta mar. Esta proposición, junto con la de Martín de Salvatierra, obispo de Segorbe, el cual había sugerido en 1587 que los moriscos fueran expulsados como lo habían sido anteriormente los judíos, en un principio fueron rechazadas debido a la presión ejercida por los señores nobles de los moriscos.

La propuesta de expulsión, sin embargo, ganó cada vez más adeptos, especialmente entre los eclesiásticos, y en 1590 se sugería de nuevo seriamente que el Rey procediese contra los moriscos sin excepción, sin perdonar a ninguno. Había que matarlos, exilarlos para siempre o ponerlos en galeras de por vida. El Arzobispo Ribera sugirió que se esclavizara a todos los varones, enviándoles a las minas de las Indias.

De esta forma quedaba abierta la preparación de la expulsión y el genocidio de los moriscos y lo único que faltaba era la sanción pública de la Iglesia.

A pesar de ser tan feroces e inhumanos, estos proyectos no turbaron la conciencia de nadie. Había bastantes teólogos y eruditos que estaban deseosos de asegurar que estas propuestas para la eliminación final de los musulmanes de Al-Andalus, estaban dentro de los límites de la ley canónica. Eran herejes que habían renegado de su bautismo, por lo tanto, merecían morir. Su "culpa" era tan evidente, que para condenarles no eran necesarios ni pruebas formales ni juicio. Una sentencia de muerte común para todos ellos sería un servicio a Dios.

Fray Bleda aceptó las sugerencias como acordes con las enseñanzas de la Iglesia católica romana. Publicó unas "irrefutables" autoridades eclesiásticas en las que mostraba que el Rey podía ordenar que los moriscos andaluces fueran vendidos como esclavos o matados de una vez, si así lo deseaba. El mismo Bleda era partidario de la matanza con preferencia a la expulsión. Sus escritos y puntos de vista fueron universalmente aprobados por la Iglesia oficial de España y el Rey pagó todos los gastos de imprenta de su obra.

Los argumentos esgrimidos por Fray Bleda en favor de la masacre de los moriscos o la expulsión masiva, fueron estudiados detenidamente por el Papa Clemente III, que declaró que estaban libres de todo error. La sanción final y la aprobación por parte de la Iglesia de la eliminación de los musulmanes que quedasen en Andalucía, estaba dada.

Felipe III ascendió al trono, pero por aquel entonces su actuación se reducía a la de un mero comparsa. El Duque de Lerma, Marqués de Denia, se convirtió prácticamente en el gobernador de toda España; se sabe que el 2 de febrero de 1599 éste expresó la opinión de que todos los moriscos comprendidos entre las edades de 15 a 60 años merecían morir.

En 1602 se publicó inmediatamente un decreto por el cual se concedía a los moriscos un mes de plazo para vender sus propiedades y abandonar el país. El edicto de expulsión se publicó el 22 de septiembre de 1609. Comenzaba con la acostumbrada letanía de la "traicionera correspondencia" de los moriscos con los enemigos de España y de la necesidad de aplacar a Dios, -al Papa, en otras palabras- por las "herejías" de aquellos.

En el plazo de los tres días siguientes al de la publicación del edicto, todos los moriscos de ambos sexos, con sus hijos deberían partir de las diferentes ciudades y pueblos para embarcarse en los puertos designados por un comisario. Podían llevarse cuantas posesiones pudieran cargar a la espalda. Encontrarían barcos preparados para conducirles a Berbería y se les alimentaría durante el viaje, aunque debían llevar consigo cuantas provisiones pudieran. En esos tres días debían permanecer en sus lugares de residencia, esperando las órdenes del comisario y pasados los tres días, quienquiera que fuese encontrado fuera de su vivienda podría ser robado por el primero que llegase y entregado a los magistrados, o ser asesinado en caso de ofrecer resistencia. Como veremos, esta última previsión fue interpretada por muchos cristianos viejos como una autorización para robar y matar a los moriscos que se marchaban.

Toda hacienda real y toda propiedad personal que los moriscos no pudieran llevarse consigo, pasaría a propiedad de sus señores. A quien escondiese o enterrase sus posesiones, o prendiera fuego a las casas o cosechas, se le mataría junto con los demás habitantes del lugar.

Había previsiones específicas en lo que se refería a los niños de los moriscos. Los niños menores de cuatro años que quisieran quedarse podían hacerlo, con el consentimiento de sus padres o tutores. Los niños menores de seis años cuyos padres fuesen cristianos viejos, podían quedarse al igual que sus madres moriscas. Si el padre era un morisco y la madre cristiana vieja, tenían que irse y los niños menores de seis años debían quedarse con la madre.

Cuando los nobles oyeron que se había publicado el decreto de expulsión, elevaron sus protestas, pero éstas no sirvieron para contrarrestar la influencia de la Inquisición. La expulsión era el último eslabón en la creación de una sociedad cerrada. En sí mismo, era parte del proceso adelantado inexorablemente por el Santo Oficio y por los mecanismos del gobierno castellano. Cada etapa del problema morisco fue controlada y dirigida por la Inquisición, que con su colaboración hizo posible la expulsión. Dentro de Valencia fueron los clérigos quienes favorecieron la expulsión y los nobles los que se opusieron:

A pesar de las compensaciones previstas en el decreto de 1609, los nobles fueron a asegurarle al rey y al duque de Lerma que Valencia quedaría completamente arruinada si se expulsaba a los moriscos ya que ellos eran quienes realizaban todo el trabajo.

La expulsión se llevó a cabo en breve espacio de tiempo y, aunque hubo muy poca o ninguna resistencia por parte de los moriscos, no tuvo lugar tan pacíficamente como lo garantizaban los términos del decreto: Era imposible refrenar la ambición de los cristianos viejos, que estaban acostumbrados a considerar a los moriscos como seres desprovistos de derechos. Salían en bandas, robando y con frecuencia matando a quienes encontraban en su camino.. Para detener esto, se publicó un edicto real el 26 de septiembre, ordenando que se mantuviera la seguridad de las carreteras, en las proximidades de pueblos y ciudades. Esto demostró ser ineficaz y el 3 de octubre y posteriormente el día 6, el Virrey contó al Rey que los robos y asesinatos continuaban, aumentando la ansiedad más que la producida por la deportación de los moriscos.

Tres días después de la publicación del edicto, estos robos y asesinatos fueron pasados por alto por las autoridades, debido a la cláusula que afirmaba que cualquiera que saliera de su morada pasados tres días, podía ser robado por cualquiera que le encontrase y conducido a las autoridades, o ser muerto, caso de que ofreciera resistencia.

Pasados tres meses del decreto, se produjo una revuelta, a pesar de su absoluta falta de armas y se refugiaron en las montañas. La rebelión fue sofocada con sumo cuidado, del mismo modo que habían sido otras en el pasado, de acuerdo al mismo patrón que el empleado en los bautizos masivos de los mudéjares un siglo antes. En la Sierra del Agua murieron luchando 3.000 moriscos. En la Muela de Cortes, se rindieron 9.000 moriscos bajo la promesa de un salvoconducto. Sin embargo, 6.000 de ellos murieron allí mísmo y los restantes supervivientes, en su mayoría niños y mujeres fueron conducidos a los puertos.

Como el trato hacia los moriscos empeoraba, especialmente como resultado de la matanza de los que se resistieron, muchos niños quedaron huérfanos, por lo que fueron vendidos o robados, porque se aproximaba el otoño y empezaba a escasear la comida:

Tras la expulsión de los moriscos, como prometió Felipe III, se llevó a cabo una expedición para asegurarse de que no quedaba un solo morisco en el reino y para echar a los que se habían escondido. La última zona que se purgó de moriscos fue la del sur de Murcia, que no se limpió definitivamente hasta los primeros meses de 1614. A partir de entonces, la promesa de Felipe III se convirtió en una realidad.

No se sabe cuántos moriscos fueron expulsados. Los cálculos fluctúan entre 600.000 y 3.000.000. El hecho es, en cualquier caso, que los musulmanes estaban en Al-Andalus y todos ellos desaparecieron.

La historia recuerda muchas vicisitudes, pero pocas tan completas como ésta. El Cardenal Richelieu describió este hecho como el más furioso y bárbaro registrado en los anales de la humanidad.

La meta de la Iglesia, que había sido la de eliminar a todo aquel que afirmara y adorase la Unidad Divina y que rechazara la religión oficial en Europa, se había conseguido de esta forma. El proceso de eliminación había comenzado con la represión de los cátaros paulicianos de Francia e Italia y la conquista del norte de Al-Andalus; había continuado con el traidor derrocamiento del Reino de Granada y con la expulsión llegaba a su conclusión inevitable y lógica. Ya no había Islam en Al-Andalus. Solo quedaban las obras hechas por las manos de los musulmanes que habían vivido allí como un recuerdo de los que se habían ido para los que vendrían después. Muchas de estas obras aún conservan grabadas o esculpidas en ellas la inscripción árabe:

La ghaliba il-la Allah

(No hay victorioso excepto Allah)

sábado, 4 de agosto de 2012

MARILYN

Ernesto Cardenal (Nicaragua, 1925), sacerdote, teólogo, poeta multipremiado internacionalmente y revolucionario (ministro de Cultura del primer gobierno sandinista en Nicaragua de 1979 a 1987 en que fue suprimido por razones económicas) escribió a la muerte de Marilyn Monroy acaecida hace 50 años estos versos:

ORACIÓN POR MARILYN MONROE


Ernesto Cardenal

Señor

Recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra

con el nombre de Marilyn Monroe

aunque ese no era su verdadero nombre

(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años

y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)

y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje

sin su Agente de Prensa

sin fotógrafos y sin firmar autógrafos

sola como un astronauta frente a la noche espacial.

Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia

(según cuenta el Time)

Ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo

y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.

Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.

Iglesia, casa, cueva son la seguridad del seno materno

pero también algo más que eso…

Las cabezas son los admiradores, es claro

(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).

Pero el templo no son los estudios de la 20th Century Fox.

El templo –de mármol y oro- es el templo de su cuerpo

en el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano

expulsando a los mercaderes de la 20th Century Fox

que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.


Señor

En este mundo contaminado de pecados y radioactividad

Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda

que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.

Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).

Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos

-El de nuestras propias vidas- y era un script absurdo.

Perdónale Señor y perdónanos a nosotros

por nuestra 20th Century

por esta Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.

Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.

Para la tristeza de no ser santos se le recomendó el Psicoanálisis.

Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara

y el odio al maquillaje –insistiendo en maquillarse en cada escena-

y cómo se fue haciendo mayor el horror

y mayor la impuntualidad a los estudios.


Como toda empleadita de tienda

Soñó ser estrella de cine.

Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y arhiva.


Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados

que cuando se abren los ojos

se descubre que fue bajo los reflectores y apagan los reflectores!

y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)

mientras el Director se aleja con su libreta

porque la escena ya fue tomada.

O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un

baile en Río la recepción en la mansión del Duque

y la Duquesa de Windsor

vistos en la salita del apartamento miserable.


La película terminó sin el beso final.

La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.

Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.

Fue

como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga

y oye tan sólo la voz de un disco que le dice:

WRONG NUMBER

o como alguien que herido por los gangsters

alarga la mano a un teléfono desconectado.


Señor

Quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar

y no llamó (y tal vez no era nadie

o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los Ángeles)

contesta Tú el teléfono!