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martes, 20 de diciembre de 2011

LA DEMOCRACIA SE DEBILITA


Probablemente no haya democracia perfecta, y quizá, como se ha dicho, la democracia burguesa es la menos mala. Después de más de 8 años peleando por pisar las alfombras de la Moncloa, Rajoy lo logró. Como vencedor, se le prodría felicitar, pero ¿lo ha sido tan abrumadoramente como cacarea? Sabemos que lo ha sido, sí, pero relativamente, y gracias a una ley electoral injusta por la cual se pervierte el significado intrínseco de la democracia de que todos somos iguales y el voto de cada uno vale lo mismo al del resto. Ya lo hemos comentado aquí mismo. Rajoy ha ganado númericamente con el apoyo del 30 % de los electores. Si la ley fuera justa y valiera cada voto igual, si no hubiera circunscripciones electorales ni se aplicara la discutible ley D'Hondt, la suma de los votos del PP y PSOE obtendrían 36 escaños menos. Como analiza www.lainformacion.com, el Partido Popular no hubiera logrado la mayoría absoluta y se hubiera quedado con 160 diputados. Izquierda Unida tendría 14, UPYD 12, y habrían entrado en el Congreso partidos como Equo, PACMA, Escaños en Blanco, Partido Andalucista o PxC.
Rajoy ya es presidente, pero preocupantemente con una primera muestra de su "rodillo" mayoritario, que desdibuja su perfil democrático y el de su partido. Sabemos que se la tenían jurada ellos y PSOE a la coalición AMAIUR, desde antes de las elecciones. Pasaron el filtro y el Tribunal Constitucional no puso peros a que se presentara. Sorpresivamente sacaron 7 diputados que les da derecho a grupo parlamentario. Pero cuando llega la hora de la verdad se aplican a leer la letra pequeña para evitarlo, como lo han hecho, al menos hasta que falle el recurso. Además, lo han hecho sabiendo que perderán, pero han seguido adelante, porque con la lenta justicia que padecemos, ganarán tiempo.
Según AMAIUR, la Mesa ha modificado un criterio "consolidado", en virtud del cual las formaciones que lograban cinco diputados y el 15% de los votos en el global de las circunscripciones, y no en cada una de ellas, podían formar grupo. "La Mesa siempre ha interpretado que el 15% se refería al conjunto de las circunscripciones", ha expresado AMAIUR. Esta formación obtuvo el 14,86% de los votos en Navarra, pero su porcentaje global en Bizkaia, Gipuzkoa y Araba ronda el 22%. Todo ésto contradice el criterio "consolidado" en la Cámara y la doctrina emanada del Tribunal Constitucional. El principal argumento del recurso de la coalición, integrada por la izquierda abertzale, EA, Aralar y Alternatiba, se sustenta en que la negativa a que pueda formar grupo propio va contra el proceder histórico de la Mesa del Congreso ante situaciones similares en anteriores legislaturas. AMAIUR recuerda que una interpretación más flexible por parte de la Mesa del Congreso, tanto con mayoría del PSOE como del PP, permitió al PNV y a ERC tener grupo propio en anteriores legislaturas. AMAIUR arguye, por otra parte, en su defensa que la Mesa ha realizado una "interpretación absolutamente discrecional", amparándose en un documento que no es propiamente un informe jurídico pues no llevaba ni firma de letrado identificable, ni membrete de la asesoría jurídica, ni estaba fechado, ni contiene propuesta de resolución. AMAIUR, además, ha afeado a la Mesa del Congreso que, por contra, haya alterado en su acuerdo una parte del citado informe jurídico, concretamente el punto en el que el redactor de dicho informe señala que el requisito de alcanzar el 15% de los votos "puede entenderse referido a cada una de las circunscripciones". En el acuerdo de la Mesa, denuncia AMAIUR, la redacción es que el porcentaje "ha de obtenerse en cada una de las circunscripciones", convirtiendo así una "posibilidad" en una "obligación legal".
Lo peor que puede suceder de un texto legal, es la interpretación torticera o interesada que se haga de él, quedando entredicho el talante democrático de la partitocracia. Recordemos que en alguna legislatura, se ha permitido el cambalache surrealista de prestarse momentáneamente diputados de un grupo a otro para que aquellos partidos que no llegaran, pudieran conseguirlo y evitar un grupo mixto numeroso y atípico ideológicamente. En esta ocasión, no solo se perjudica a AMAIUR, sino a todos aquellos partidos que se han visto obligados a conformar un grupo mixto numerosísimo dentro del que va a ser casi imposible acceder a los debates por el escaso tiempo que les corresponde. Si ésto no es limitar la democracia, la voz de quienes apenas obtienen escaños por muchos votos que saquen, la de un sector importante de españoles, que baje Dios y lo vea, como se dice. La partitocracia, que se opone cada vez que se menta a una reforma electoral a estudiarla, flaco favor está haciendo a la democracia y al país. Después, que no se quejen del progresivo aumento de la abstención y el desinterés, cuando no, indignación de los ciudadanos contra la casta política, sus chanchullos y corruptelas.